00:48Tuitearía. Pero mi blog nuevo mola más. Y la elle también.

01:11 – Hoy he ido a ver The Hole, y ha molao un puñao. Superfan de Dilya. Contaría cositas, pero por si alguien queda por verlo, prefiero no.

01:59 – He quedado a las 7 en Atocha para coger un tren. Me tengo que levantar a las 5:30. Son las 2 y tengo la maleta sin hacer. Se intuye drama. Y viaje en coma. Y ojeras. Verás tú.

02:13 – Para bajar la maleta del altillo del armario hay que hacer ruido. No son horas de hacer ruido así que me he puesto musiquita en los cascos. Ya no hay ruido.

02: 36 – Confirmado, In case you didn’t know” de Olly Murs es el primer disco en mucho tiempo que puedo escuchar de seguido entero sin pasar ninguna canción. Y varias veces además.

02: 44 – Doblo camisetas y me canto las que ya me sé. Que son varias, oyes. Podría ponerme un poquito triste y todo, porque al fin y al cabo “this song is about you. Pero no será hoy. Qué pereza ponerse triste.

02:56 – Hace tanto que no me pongo unos vaqueros que ahora mismo no sé cual de estos dos son los que me quedaban bien y cuales los que me quedaban grandes. Y no me los voy a probar, espero que estos sean los que sí. Todo el verano en pantalón corto. Quien me ha visto y quien me ve. Las piernas.

03:18 – Me apetecía picar algo antes de acostarme. He abierto la nevera y me he encontrado con la media bandeja de solomillos de pechuga de pollo que compré ayer en el Dia%. Hola, duda.

03:22 – Joder. Es que si se quedan ahí todo el finde a la vuelta tendré que tirarlas. Tirar comida, caca.

03:41 – Pues vaya. Estaban que te cagas. Jgts recomienda pollo a la plancha de madrugada. Pollo a la plancha de madrugada es tendencia. Pollo a la plancha de madrugada es amor.

04:06 – Voy a dormir 1 hora. Lo justo para estar listo para 48 horas de festival con sesiones de horas y horas varias. Y para que te duelan las muelas, recordemos. Soy todo un machote. O no, vaya, ya lo decido el domingo cuando vuelva.

05:55 – Dice el despertador que no me espera más. Que o me levanto, o se va sin mi. Mecagoentóquesueño.

06:01 – Me duele la muela. Por horario no me puedo tomar nada todavía. Uf, verás tú.

06:06 – No tengo hambre, todo el pollo de hace un rato está diciendo “¡hey! ¡sigo aquí!”. Pero si desayunar en Atocha sería caro, desayunar en el AVE ya sería un drama. Y yo sin unas galletas que llevarme.

06:11 – Mira, me ducho, me visto, me voy, y ya se verá.

06:24 – Dios santo. Voy a salir de casa con gafas por primera vez en cosa de 6 años. Gafas viejas, dobladas, con las gomitas verdes pochas y con 3 dioptrías menos de las que necesito. Pero dicen mis ojos que eso de las lentillas ahora, como que no. Esto en mi sano juicio nunca lo haría. Pero pensar ahora, no.

06:28 – Comentad, cojones.

Llevo desde la semana pasada como la canción: “Regulín-regulán, no estoy bien ni estoy fatal”.
Y es que a ratos me duele una muela, y me da fiebre, me tiene de bajón y todas esas historias que tienen los dientes y que dan tanta pereza. Pero yo ya sabía que esto iba a pasar, porque en mayo ya me molestaba un poco, fui al dentista y me dijo que eso sonaba a endodoncia (que suena más bonito que decirte “te voy a limar los nervios de dentro de la muela para matártela y dejarte el cadaver en la boca”), pero era un panojal y no lo podía pagar. Y ahora tampoco, vaya, pero ¡a ver qué hago! Que lo que hoy es un dolorcillo puede derivar en drama extremo de repente y no me apetece nada. Así que tenía cita hoy y me han llamado a media mañana para decirme que todo iba con mucho retraso, que si el martes que viene. Pues nada, el martes. Es la endodoncia más larga del mundo. La endodoncia de tu vida.

Y a ver cómo me las apaño, porque el viernes tengo que estar al 100% porque ¡Pinchamos en el SouthPop!
Dani y yo tenemos la teoría de que nuestro nombre es un poco profecía, porque somos Chicos y cuando hay que pinchar, nos ponemos Malos. Que siempre alguno de los dos (¡o los dos!) tiene algo. Pero me apetece un montón porque el SouthPop es un festival así como muy elegante, es en la playita, con solo un escenario para que puedas ver todos los conciertos, con media horita de descanso entre unos y otros para que te tomes un algo y eches un pis, sesiones en la playa y en la piscina del hotel, guardería por si tiene nenes, y todo como muy pequeñito y cómodo y muy guay. Va a molar.
Eso sí, voy a llegar el domingo reventao, porque el viernes además del palizón del viaje, tenemos sesión en la playa y sesión de fin de fiesta y de after en el festival. Y el sábado sesión en la piscina y luego minisesiones entre concierto y concierto. Vamos, que esta vez no voy a poder quejarme de que me he quedado alguna canción sin poner, me va a dar tiempo de sobra. Y para poder hacerlo me llevo un arsenal de drogas duras: Amoxicilina e ibuprofeno para ir tirando y dexketoprofeno trometamol por si la cosa se complica. Pero voy a intentar que una muela no me joda el finde… ¡Faltaría más! Que me apetece muchísimo ver a The Sound of Arrows, aunque posiblemente los vaya a ver también mañana en el Ochoymedio, que soy muy fan… :)

Que me gusta a mi ser original… ¡Oye! La gente ahí, con alguna que otra cucaracha en su casa en verano, unas cuantas hormigas paseándose de la cocina a la terraza, unas moscas que te marean comiendo y de repente una mañana te levantas con un par de ronchones porque te ha picado un mosquito… ¡Lo normal! Pero no, en mi casa no hay bichos de esos habituales: Hay termitas. Que es así como más cool, y un poco retro. Muy de casa indie. Las termitas son todo un icono pop. Además de una plaga, claro.

Y es que yo un día vi una hormiga rara correteando por mi baño, y como estaba yo cómodamente sentado en la taza del water sin mucha prisa me dio por acercarle el sobre de la factura de la luz que estaba mirando en ese momento para que se subiera y verla de cerca. Y la vi, y vi de donde había salido, y por inspiración divina busqué “termitas aladas” en Google Images y… ¡tachán! ¡Ahí estaba mi amiga! Mucho más fea en la foto con zoom con esa cara de “podría descuartizarte y comerte en cuestión de segundos” que en mi mano con esa pinta inocente de “soy un bichejo super bonito, mira qué monas mis alitas, déjame vivir y seguir comiéndome tu casa”. Y la dejé, y correteó unos segunditos por mi lavabo hasta que la muy tonta se acercó al chorrito de agua que misteriosamente apareció de la nada y se fue nadando desagüe abajo. Nunca más supe de ella. Pero oye, que hay más.

Y más que va a haber, porque parece ser que se reproducen con cierta facilidad y además he leído por ahí que son bichos duros de pelar (como tú siempre fuiste) y que acabar con ellas no es tan fácil como echarles un chorrito con un spray o ponerles un cepo, no, hay que fumigar, o darles con productos super tóxicos de esos que te echan de tu propia casa 3 días, o directamente deshacerse del mueble donde estén… Y es que claro, en mi casa no hay madera, lo único que se pueden comer son los marcos de las puertas y ahí están, en el lado derecho del marco de la puerta del baño. Que siempre ha estado como medio roto y nunca me había planteado por qué, y ya lo sé, porque parece que no tienen que haber llegado justamente ayer, eso tiene pinta de haber servido para unos buenos banquetes. Son termitas viejunas, posiblemente llegaran a esta casa antes que yo.

¿Y ahora qué? Porque no es que mi casa esté infestada (¡espero!) y haya termitas por todas partes y haya que llamar a un señor con traje blanco y una cosa a la espalda para que se las cargue en masa, que están solo en una puerta… Pero tampoco quiero que se queden ahí, que por lo que he visto son “insectos sociales” (como las hormigas y las abejas) y se han montado una pequeña ciudad en mi casa sin pagar ni una parte del alquiler ni nada… ¡Menudo morro! En mi casa mando yo, paso de tener una reina bajo mi techo y dándole de comer, sin haberla votado ni nada.
El problema es que parece ser que las termitas no son tendencia, y por eso en ninguna ferretería, droguería, ni supermercado de mi barrio hay nada contra ellas. Y en internet tampoco hay grandes soluciones. He leído un post en un foro en el que uno decía a otro que les pasase el aspirador, y me ha hecho tanta gracia que a lo mejor hasta pruebo y todo. Y si no, hablaré con mi casera a ver si va a ser cosa del edificio y yo voy a hacer el tonto peleándome con ellas en mi casa cuando debería hacerlo un profesional a otro nivel.

¡Termitas! Es que suena tan a ayer…


Hubo un tiempo que mi blog molaba un huevo.
Me escribía un montón de gente y me decía “¡Hey! ¡Me gusta como escribes!” y añadían cosas como “Es la forma en la que cuentas las cosas” y a mi me hacía ilusión, y me motivaba, y seguía escribiendo y la gente me leía, y me comentaba, y todas esas cosas que se hacen en los blogs. Pero por alguna razón cada vez escribía menos, y de repente el día 9 de mayo de 2012 mi blog cumplió 10 años y me dio vergüenza decirlo porque llevaba casi un año entero sin actualizar… Pero es que me daba pereza, no ya por sentarme a escribir un post, sino porque me lo habían hackeado y estaba roto y feo y no se podía escribir ni comentar ni nada y había que arreglarlo y… ¡Prfff! Y así, cuando me apetecía escribir, no tenía donde, y era todo un drama.

Pero ayer… ¡Regularicé mi situación bloguil! Le eché unas cuantas horitas, y no solo arregle Pop Box para que todos mis posts viejunos pudieran seguir siendo accesibles (menos los de La Caja Naranja, me he cargado sin querer todas vuestras contraseñas… ¡Argh!) sino que me he instalado un WordPress maravilloso para que escribir sea aún más fácil que antes y me de mucha menos pereza todo… Y ahora tengo un blog super simplito y sencillito en el que podéis escuchar musiquita que me gusta y comentar con vuestra red social favorita… ¡La vida moderna!

Y todo esto… ¿Quiere decir que ahora voy a escribir más? Pues mira, podría prometer actualizaciones periódicas y decir que iba a escribir un montón, pero sería engañarme a mi mismo y un poco a vosotros, así que vamos a dejarlo en que ahora, el día que me apetezca contar algo, tengo dónde hacerlo… Y yo soy muy de contar cosas… :)