El finde en el SouthPop… ¡genial! Yo me esperaba un festival de barriguitas. Es decir, creía que iba a haber mucha mujer embarazada, mucho popero-de-ayer clon de Felipe Fresón, y mucho niño de videoconsolas y bollycao dokyo. Y no. El público era como muy “el de cualquier festival”, así que bien.

Si de un tiempo a esta parte uno de mis grupos favoritos de todos los tiempos es The Sound of Arrows, al emocionarme en su concierto me di cuenta de que en verdad lo que era, es fan. Podría vivir en un concierto permanente de esta gente.

– I will never forget how you made me feel, come make me relive the wonders of the time, back when you were mine…

El viernes pinchamos en un chiringuito en la playa, luego entre dos conciertos, y al final casi 4 horas en plan after. Y todo guay. El sábado Dani no estaba y pinché yo un ratito entre concierto y concierto, y me daba un poco de cosica pinchar solo pero salí del paso con bastante dignidad. Lo supe cuando uno que había sido muy crítico el día anterior vino a darme la enhorabuena, y cuando otro que me había dicho antes de empezar “ponte algo divertido que venimos del coñazo ese de Nosoträsh” al acabar me dijo “te has portado, me has alegrado la noche”. Mola que la gente te diga cosas guays. Y molan también los que te dicen que no, que te odien un poquito también tiene su morbo.

Mientras cenaba el sábado un señor se me acercó y me dijo “Tú eres uno de los dj’s de ayer ¿no? Impresionantes, te pediría un autógrafo pero mejor no, no vaya a darte vergüenza o algo”. Señor, si me lee usted: Me la dio igual. Pero ¡gracias, que ilusión!

Mañana por la mañana voy a que me hagan la endodoncia del demonio. Hoy me ha dolido un poco la muela y ahora mismo tengo un poco de fiebre y todo. ¡Que acaben con ella ya!

Hoy he ayudado a Fran a prepararle una merienda-cena guay a su novia por su tercer aniversario y ha quedado bonito. Yo quiero mi  propio tercer aniversario, o mejor no.

En el super no quedaba mi Tulipán de siempre y he comprado “Tulipán sabor mantequilla. Verás tú esto. Miedo margarinil.

Vuelve a haber estudiantes en la residencia de mi edificio y por lo tanto vuelvo a poder cotillear sus conversaciones por el patio. Todo lo que se cuentan es apasionante. Todos deberíamos tener acceso a conversaciones de post-adolescentes para entender muchas cosas del mundo.

Llevo desde la semana pasada como la canción: “Regulín-regulán, no estoy bien ni estoy fatal”.
Y es que a ratos me duele una muela, y me da fiebre, me tiene de bajón y todas esas historias que tienen los dientes y que dan tanta pereza. Pero yo ya sabía que esto iba a pasar, porque en mayo ya me molestaba un poco, fui al dentista y me dijo que eso sonaba a endodoncia (que suena más bonito que decirte “te voy a limar los nervios de dentro de la muela para matártela y dejarte el cadaver en la boca”), pero era un panojal y no lo podía pagar. Y ahora tampoco, vaya, pero ¡a ver qué hago! Que lo que hoy es un dolorcillo puede derivar en drama extremo de repente y no me apetece nada. Así que tenía cita hoy y me han llamado a media mañana para decirme que todo iba con mucho retraso, que si el martes que viene. Pues nada, el martes. Es la endodoncia más larga del mundo. La endodoncia de tu vida.

Y a ver cómo me las apaño, porque el viernes tengo que estar al 100% porque ¡Pinchamos en el SouthPop!
Dani y yo tenemos la teoría de que nuestro nombre es un poco profecía, porque somos Chicos y cuando hay que pinchar, nos ponemos Malos. Que siempre alguno de los dos (¡o los dos!) tiene algo. Pero me apetece un montón porque el SouthPop es un festival así como muy elegante, es en la playita, con solo un escenario para que puedas ver todos los conciertos, con media horita de descanso entre unos y otros para que te tomes un algo y eches un pis, sesiones en la playa y en la piscina del hotel, guardería por si tiene nenes, y todo como muy pequeñito y cómodo y muy guay. Va a molar.
Eso sí, voy a llegar el domingo reventao, porque el viernes además del palizón del viaje, tenemos sesión en la playa y sesión de fin de fiesta y de after en el festival. Y el sábado sesión en la piscina y luego minisesiones entre concierto y concierto. Vamos, que esta vez no voy a poder quejarme de que me he quedado alguna canción sin poner, me va a dar tiempo de sobra. Y para poder hacerlo me llevo un arsenal de drogas duras: Amoxicilina e ibuprofeno para ir tirando y dexketoprofeno trometamol por si la cosa se complica. Pero voy a intentar que una muela no me joda el finde… ¡Faltaría más! Que me apetece muchísimo ver a The Sound of Arrows, aunque posiblemente los vaya a ver también mañana en el Ochoymedio, que soy muy fan… :)