Soy Emprendedor (I)
Mis proyectos pasados y yo
A un metro de distancia - Deluxe | 25/10/2007 | 16:20

Os voy a hablar de mi. Por variar un poco la temáica de este blog, en la que se habla de montones de cosas que no tienen nada que ver conmigo...

El otro día leí que "Emprendedor no se hace, se nace", y entonces llegué a la conclusión de que yo nací emprendedor. Siempre he tenido ideas y ganas de hacer cosas, miles de proyectos pendientes y algunos que vieron la luz. Desde muy pequeñito, porque cuando tenía 8 años y era monaguillo, fui yo quien decidió que era hora de recuperar la tradición de que el monaguillo tocara la campanilla cuando se bendecía el pan y el vino, y ahi estaba yo, retro-innovando, de rodillas detrás de un altar haciendo "tilín-tilín-tilín" cuando el cura levantaba las manos. Que imagen tan horrible ¿verdad? Pero fui emprendedor, fue idea mía... Y cuando el traje de monaguillo me quedó pequeño y lo tuve que dejar (y menos mal), algunos de los que vinieron despues siguieron con mi tradición campanera...

Dicho esto, aquí empieza la primera parte de mi historia como emprendedor, que pondré por partes porque sino sería un post larguísimo (de hecho, este ya va a serlo) y porque la segunda entrega (¿y habrá más?) estará en La Caja Naranja, porque ya habrá ideas más guays y por lo tanto "robables"... Este post en verdad se llama "Soy emprendedor, molo, y la gente me copia, pero en verdad, alguna que otra vez, también he copieteado yo algo, pero menos: parte 1" pero como era muy largo lo he dejado en:

Soy emprendedor (I): Tu Revista

Allá por 1994, cuando yo sólo tenía 10 añitos, tenía un manejo increíble de la máquina de escribir que le regalaron a mi hermana mayor por su comunión. Se me daba de vicio, sobre todo porque era capaz de hacer dibujitos con las letras, principalmente con la X y con la O, y con Os tachadas con Xs para las zonas oscuras. Usaba patrones de punto de cruz de mi abuela, me inventaba mis propios dibujos, o utilizaba la agenda electrónica Casio Club para ponerles cara a mis amigos y luego con la máquina pasar los dibujos, pixel a pixel, a papel. Se me daba genial excepto por una cosa: Descubrí meses despues que la máquina de escribir tenía puesto el seguro para que no se desplazase el carro, se movía muy poquito, y yo di por hecho durante meses que tenía una máquina de escribir que servía unicamente para papel tamaño cuartilla. Un dia mi hermana movió una palanquita detrás de la máquina y me descubrió el maravilloso mundo del DinA4, pero si lo hubiera hecho antes nunca hubiera existido "Tu Revista".
Porque yo, limitado como estaba al DinA5 y teniendo que doblar todos los folios para poder meterlos en la máquina, descubrí yo solito que si metía varios folios, unos dentro de otros ¡aquello parecía una revista! Y me dió por hacer una de prueba, que fue un auténtico éxito.

Se llamaba "Tu Revista" y tenía noticias de actualidad sacadas basicamente de la "Top Disney" y las aún maravillosas últimas páginas del "Pronto". Los dibujos los hacía yo a mano o ponía recortes de revistas y estaba super bien maquetado, con el texto alrededor. Había trucos y consejos, una sección de "Sabías que", pasatiempos (sopas de letras y cruzadas que me inventaba yo) y un horóscopo que te decía cuántos "Necesita Mejorar" ibas a tener en las próximas notas (sí, sí, a todos los capricornio siempre les quedaban las mismas).
Había especiales temáticos, por ejemplo, una vez venía con la revista un trocito de papel en blanco de un tamaño concreto, y por detrás ponía que tenías que hacer un dibujo sobre los carnavales, y entregárselo a Jgts que estaba en 4ºA. Pues al mes siguiente con la revista venía un "Especial Carnavales" que no eran más que todos los papelitos pegados en folios y fotocopiados, pero a todo el mundo le hacía ilusión que su dibujo saliera ahí...

Pero lo mejor de todo era la sección de "La Bruja Maruja", es decir, mi hermana. Siempre tenía pociones que te ayudaban a comprender mejor las raíces cuadradas y regalitos chulos con hechizos mágicos. Una vez con la revista regalamos una peseta rubia, quemada. Yo me recorrí todas las tiendas del barrio pidiendo que me cambiaran todas las pesetas rubias que tuvieran por las pequeñitas y feas nuevas, y mi hermana las quemaba con un mechero por la cruz agrrándolas con una pinza de la ropa, aunque decíamos que las habíamos sacado de no-se-qué volcán mágico. En la revista se explicaba el ritual, y las palabras que había que pronunciar ("Oh! Rubia churruscada!"), luego había que pedir un deseo y metérsela en una zapatilla hasta que se fuera lo requemado, y entonces cuando la peseta volviera a ser rubia el deseo se haría realidad.
Otra vez regalamos junto con la revista una pulsera de bolitas de 2 colores, que tenía una única bola de un tercer color. Agarrando esa bolita tenías que decir 5 veces el nombre de tu amor y luego ponértela mientras esperabas a que te pidiera salir.

En la contraportada siempre salía Ferdy (la hormiga esa que es valiente, inteligente y tiene gran valor) dándote las gracias por haber leído "Tu Revista" y diciéndote que no te perdieras el siguiente número...
La revista costaba 75 pesetas (100 si venía con regalito) pero un día decidí que prefería que fuera gratis, o al menos más barata, así que bajé a la tienda de ultramarinos de la esquina y le dije que a cambio de 500 pesetas le ponía un anuncio. Fue mi primer contacto con el maravilloso mundo de los negocios. No coló, pero si lo hizo con la tienda que me hacía las fotocopias (que además de descontarme las 500 pesetas por el anuncio, siempre me hacía unas cuantas fotocopias de mas) y con unas cuantas tiendas más... Y luego descubrí Internet, y llegué a la conclusión de que el papel no era la mejor opción... Pero eso ya, para la segunda entrega...

Como la revista tuvo éxito, en seguida salieron 2 revistas más... Una de ella duró como 2 números porque no le gustaba a nadie, y la otra la hicieron mis mejores amigos despues de que les dijera que no quería que colaborasen en la mía, que a mi solito se me daba muy bien y no me gustaban nada de nada sus ideas. Porque serían mis mejores amigos, pero su revista era muy rancia... Mucho... Era super cultural y se llama "Niños, jóvenes y adolescentes". Y era tamaño folio, porque ¡era a ordenador! y regalaban cosas compradas (aunque les costase a ellos el dinero) para que la gente comprara más su revista que la mía. No funcionó, y acabaron desapareciendo las dos, porque nos juntamos para... En la segunda entrega habíamos dicho ¿no?

(( Jgts ))

Ralz

25/10/2007  |  19:38

Ay! pero que creativo que has sido siempre! a ver si pronto nos sorprendes con algo nuevo e innovador...
¡Suerte!

sti

26/10/2007  |  17:23

Tïo!!! No nos dejes así, a medias!!! Tu historia me parece lo más.
Qué envidia me da todo. Yo siempre me quedo con el culo pegado al sofá lamentándome porque no sé qué hacer con mis maravillosas ideas.

Deray

26/10/2007  |  19:41

Me ha encantado este post! Ya tengo ganas de leer la segunda parte :o)

Besos!

Capulla

29/10/2007  |  12:47

Yo me se de uno que quería hacer una revista cultural, pero al final nada...

¿Qué pasa con los capricornios? ¿eh? que yo en mi vida he tenido un "Necesita Mejorar"

En fins... un besoo!!!

Now you!

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